Sólido de aspecto cristalino soluble al agua con sabor salino, exento de olores y sabores extraños.
Uso previsto:
Como ingrediente y/o aditivo para toda la Industria de Alimentación y para la Alimentación en general, tanto humana como animal (GMP+).
Se utiliza en el clorador salino: se requiere añadir entre 4 y 6 kg de sal especial (sin yodo) por cada (litros) de agua. Se debe distribuir la sal por el perímetro, mantener el clorador apagado hasta que se disuelva (unas 24h) y encenderlo en modo recirculación. El mantenimiento implica revisar el pH (7.2-7.6) y limpiar la célula cada 3 meses.