1. Lavado previo: Realiza un lavado y enjuague a contracorriente prolongado en el filtro para eliminar la mayor cantidad de suciedad suelta posible.
2. Aislamiento: Cierra las válvulas de aspiración e impulsión del sistema. Abre la tapa superior del filtro.
3. Vaciado parcial: Desfoga parte del agua del interior del filtro (retirando el tapón de purga inferior) hasta que el nivel del agua quede justo por encima de la arena/vidrio.
4. Adición del ácido; Si vas a realizar una dilución previa, añade siempre el ácido sobre el agua, nunca agua sobre el ácido, para evitar salpicaduras violentas por reacción exotérmica.
5. Aplicación y Reposo: Vierte el producto directamente sobre la carga filtrante. Déjalo actuar durante un tiempo controlado (normalmente entre 4 y 6 horas, no se recomienda dejarlo toda la noche para evitar que ataque los colectores plásticos internos. Observarás efervescencia.
6. Lavado de seguridad: Tras el tiempo de espera, cierra la tapa, coloca la válvula selectora en posición de «LAVADO» (Backwash) y pon en marcha la bomba para enviar todo el residuo ácido y la suciedad directamente al desagüe. No detengas el lavado hasta que el agua salga completamente limpia y el pH se haya estabilizado.